Por qué el concepto del streaming tiene éxito en estas nuevas generaciones

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By 22 agosto, 2018Noticias

promoción del streaming

El streaming como modelo comercial está cada vez más asentado en los servicios audiovisuales y de entretenimiento de nuestra sociedad. Como es lógico, a nivel tecnológico ha tenido que ser necesaria una evolución considerable para poder hacer realidad este tipo de servicio y su correspondiente consumo.

Sin embargo, la promoción publicitaria de este contenido no tendría ningún valor si otras condiciones, como el cambio generacional, sus inquietudes y preferencias, no hubieran confluido en un entorno óptimo que propicia que el sector siga en auge.

Los consumidores que quieren más por menos

Las empresas en la era de Internet se han tenido que enfrentar a un importante reto. Ahora los consumidores quieren más productos o servicios, pero quieren pagar menos por ellos. Como colofón a esta máxima, las empresas deben conseguir solventar la situación igualando o mejorando en todo lo posible los ratios de rentabilidad.

Casi milagrosamente, el streaming permite dar con una solución a esta imposible ecuación económica. Mediante el servicio digital de contenidos, las empresas pueden seguir ofreciendo sus productos reduciendo al máximo el coste por los mismos.

De esta manera, mediante una promoción basada en un ahorro de costes, se consigue captar a nuevos clientes. El objetivo es fácil de conseguir, sobre todo por el menor importe económico que se solicita a los usuarios.

La rentabilidad es lógica. La empresa solo tiene que sufragar costes de producción, licencias y/o servicio, cuando en realidad la mayoría de productos no son físicos.

La cultura de la ausencia de propiedad

Pese a que la fórmula parece clara, ha sido necesario contar también con otro cambio en la mentalidad de los consumidores, el relativo a la ausencia de propiedad.

La economía colaborativa, el uso compartido de contenido digital e incluso la imposibilidad de obtener en propiedad bienes antes imprescindibles, desde una vivienda a un vehículo, expande una cultura en la que lo que es absolutamente propio no existe. Se sustituye por el concepto de cesión de uso.

El streaming no deja de ser un “renting” a veces incluso con opción de compra a menor precio para los usuarios. Pueden consultar, disfrutar o incluso interactuar con los contenidos digitales de la plataforma de streaming, pero no adquirirlos de forma permanente. Solo podrán hacer estas funciones mientras mantengan la suscripción al streaming.

Por tanto, la empresa no puede volcar la publicidad en el concepto de propiedad, debe hacerlo en el de uso. Y, por extensión, en las opciones de uso masivo, sobre un catálogo que comprado en propiedad es algo materialmente imposible para la mayoría de usuarios.