¿Qué hay detrás de la decisión de Google de priorizar a Twitter?

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Cargando…

twitterEl sector tecnológico, concretamente aquél que se centra en negocios por Internet, es tremendamente agresivo. La compra de empresas, fusiones y todo tipo de acuerdos están a la orden del día para seguir comiendo parte del pastel digital que sigue creciendo.

Lo último fue la noticia de Google con respecto a la priorización de publicaciones de Twitter en sus resultados de búsqueda. Además de incrementar las visitas de esta red social de microblogging y ofrecer una experiencia más cercana a la inmediatez de la actualidad, las motivaciones económicas parecen estar a flor de piel en esta decisión.

La más notoria, como es lógico, se centra en una posible oferta de compra del gigante Google hacia la más pequeña Twitter. Llega además en el momento oportuno, con la red social fallando en sus objetivos y defraudando notoriamente a sus inversores, que empiezan a desconfiar de haber acertado apostando por este proyecto.

Y no es que Twitter tenga connotaciones negativas, su uso es continuado y cada vez mayor, pero sí se cuestiona la posible rentabilidad de su negocio y es que vivir de tweets es francamente una tarea complicada.

El apoyo de inversión de Google supondría un gran beneficio para los responsables de Twitter y un descanso financiero para quienes hayan apostado económicamente por ella. Pero, por descontado, la empresa más presente en Internet también sacaría provecho de la situación.

La primera ventaja competitiva sería la de abarcar la segunda red social más grande del mundo, ya que si bien está por detrás de Facebook en casi todos los aspectos, el resto de redes sociales ni se acercan a sus cifras.

Google lo intentó con un proyecto de “socialización” de perfiles mediante el sistema Google+ y no ha funcionado, otra vez. Ya hemos visto en semanas anteriores cómo la exclusividad de servicios para estos perfiles de Google ha ido diluyéndose con el fin de potenciar el uso de los nuevos desarrollos de la empresa, sin tener que pasar por la obligatoriedad de utilizar un entorno social que no funcionaba como la gente esperaba.

A otros efectos, Google competiría económicamente contra la actual rival más directa, Facebook, con una combinación de usuarios de su buscador y usuarios de Twitter que, finalmente, estarían prácticamente unidos.

Obviamente esto pasa por un requisito imprescindible, que es la aceptación de la oferta de compra. Por parte de los inversores es difícil ver una negativa en el horizonte, mientras que los responsables de Twitter deberían reconocer que no hay mejor momento que éste, justo antes de que se devalúe su precio en caso de que los resultados sigan siendo tan desfavorables.