El poder de los seguidores

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El panorama del marketing digital nacional se ha endurecido en los últimos meses. La desaparición de Google News como servicio de noticias del buscador más utilizado del mundo ha ocasionado una falta de nueva competencia, así como medios originales donde invertir publicidad.

Por otro lado, las restricciones en concursos de Facebook o la persecución de cuentas falsas en Twitter dan mucho más valor que hasta ahora al número de seguidores en redes sociales. Un presupuesto de marketing invertido en medios online tradicionales es costoso y de bajo CTR. Sin embargo, la vinculación de un producto o servicio con un youtuber famoso con miles de seguidores genera un movimiento viral de alta rentabilidad.

Por esta razón, lejos de revisar las estadísticas de visitas de un website, los responsables de marketing están fijándose con mayor preocupación en el número de seguidores de una red social.

En Facebook es especialmente diferencial que una página tenga un número de seguidores importante, normalmente a partir de 25 o 50 mil. Para los responsables de la adquisición de los mismos, la falta de apoyo mediante concursos (en Noviembre de 2014 se prohibió la obligatoriedad de ser seguidor para participar), vuelca la estrategia hacia un mayor atractivo anuncio patrocinado, de especial éxito si éste se vincula a un concurso o al seguimiento de una página. Tal es así que la plataforma Facebook Ads está recibiendo ratios de rentabilidad por encima de Google Adwords en productos y servicios destinados al consumidor final.

Twitter, como siempre, se diferencia notablemente. Los anuncios patrocinados siguen sin despuntar, pero los campañas de hashtags compartidos entre perfiles con miles de seguidores, supone anunciar durante todo un día una campaña a decenas de miles de clientes potenciales, al mismo nivel casi un Branding Day en un periódico.

Queda por último como medio importante de publicidad actual online YouTube. Los youtubers famosos, auténticos “influencers” de la sociedad digital tienen millones de seguidores que idolatran todo lo que hagan o digan. Al contrario de un producto recomendado por una personalidad famosa, el youtuber goza de la cercanía suficiente para asegurar que, si él dice que deben comprar o adquirir determinado producto, sus seguidores lo harán en masa y con unos ratios de conversión por encima de ningún otro soporte.