La solidaridad y sostenibilidad triunfan en el marketing del siglo XXI

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By 25 septiembre, 2017Noticias

La solidaridad en el marketing

Coca-Cola siempre ha sido una de las empresas más pioneras en el ámbito publicitario, considerando con ello que cualquier nuevo producto iba a contar con una maquinaria promocional imbatible.

En la actualidad, aunque mantiene o incluso ha mejorado su estructura publicitaria, los retos de Coca-Cola son diferentes, como por ejemplo convencer a los usuarios de que tiene productos que no son dañinos para su salud.

Es una clara demostración de cómo la sociedad ha ido cambiando hasta el punto de que los intereses comerciales también deben adaptarse a los nuevos requisitos del marketing del siglo XXI.

La solidaridad como principio

Uno de los principales conceptos que ha derivado de esta nueva publicidad es el de solidaridad. No tanto por lo llamativo del producto o servicio que permite ayudar a los demás, sino por la existente brecha tanto económica como tecnológica que existe en el mundo.

No hay ejemplo más drástico que la presentación de un nuevo teléfono móvil que puede costar cientos o miles de euros y su contraposición a un niño sufriendo hambre. Obviamente nadie quiere esta situación y por eso las aplicaciones solidarias o las startups basadas en la ayuda a nuestros vecinos más cercanos son el sustituto perfecto de aquellas acciones de donación económica que se hacían en el siglo anterior. Ahora se consigue ayudar, ver los efectos de esa ayuda y hacerlo con gente que vive cerca de nosotros.

La sostenibilidad como ley

Como concepto complementario está el de sostenibilidad y eficiencia respecto al entorno medioambiental que nos rodea. Un producto ecológico, que sirva para ahorrar energía, que en su proceso de fabricación no haya supuesto riesgo alguno para la Naturaleza, es ya exigible desde el punto de vista legal desde el Pacto de París.

La ley siempre suele venir tras la conciencia social, por lo que el mundo actual todavía solicita más esta preocupación por la sostenibilidad del planeta. Por tanto, la llamada a la eficiencia energética y a la sostenibilidad en desarrollo de productos, se convierte en una herramienta de marketing efectiva.

Derivación promocional hacia los animales

De ambos conceptos anteriores, surge un incremento notable hacia el amor y la defensa de los animales. Obviamente esto también se ha visto reflejado en campañas de marketing.

El auge animalista presenta un perfil concreto de comprador o cliente potencial, que muchas empresas con productos y servicios relacionados no dudan en aprovechar, ya sea en productos que sirven para nuestras mascotas, que no se aprovechan de animales para su elaboración o, simplemente, que las incluyen en la campaña para generar mayor afinidad.