EVA: Renfe introduce los viajes en tren low-cost de alta velocidad

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By 12 febrero, 2018Noticias

Renfe EVA y sus estrategias de marketing

Renfe ha aprendido y aplicado las técnicas de marketing de las aerolíneas de bajo coste, para crear la alternativa económica a su tren de alta velocidad, el AVE.

Con un nombre promocional atractivo y original, que incluso consigue mantener el branding inicial, EVA, la empresa presenta la alternativa a los viajes entre Madrid y Barcelona con un alto potencial publicitario.

EVA y su atractivo marketing

Renfe ha dado a conocer la futura oferta de billetes de tren entre Madrid y Barcelona bajo la línea de alta velocidad y bajo coste EVA. En su acción publicitaria, el precio es el principal reclamo con el que espera conseguir un incremento de sus beneficios y la mayor acogida posible.

El precio de los billetes en comparación a los trayectos estándar del AVE se reduce en un 30%. Sin embargo, el valor añadido más importante de cualquier viaje en un medio de transporte de larga distancia, es decir el tiempo, permanece invariable, ya que sigue siendo un tren de alta velocidad.

De esta forma, el mensaje publicitario de Renfe es ofrecer viajes de la misma duración a menor precio, lo que enseguida ha motivado el interés de todos aquellos usuarios que realicen o quieran realizar un viaje entre las ciudades de Madrid y Barcelona al menor coste posible y en el menor tiempo que sea necesario.

Estrategias de bajo coste de EVA

Renfe ha aprovechado en buena medida las estrategias de aerolíneas low-cost para aplicarlas en su oferta de viajes en el tren de alta velocidad EVA. La más significativa es la reducción del espacio.

Si consigues incluir más asientos en el mismo espacio, tienes una mayor rentabilidad en venta de billetes, a costa de la comodidad de los usuarios. Falta por confirmar que esa comodidad mantenga unos mínimos de calidad, para que la diferencia de precio sea a cambio de un servicio asumible.

También se suprimen los gastos relativos a clase preferente y servicio personal. Dado que se trata de viajes low-cost es bastante asumible que los viajeros no estén interesados en este tipo de servicios, por lo que no solo implica una reducción del coste del viaje para Renfe, sino también prescindir de servicios adicionales que los viajeros casi siempre se ven obligados a rechazar.

Una estrategia más arriesgada y muy interesante es la sustitución del servicio de cafetería, uno de los más rentables de los trenes AVE, por máquinas de vending, donde el margen de beneficio no es tan alto por unidad, pero que en conjunto sí podría ser rentable.

Con ellas se cubre la necesidad de ofrecer bebidas y comida a aquellos usuarios que no quieran esperar a que termine el viaje, ya de por sí de corta duración, mientras que Renfe ahorra en costes derivados de mantenimiento de las instalaciones y salario de los profesionales, además de que gana en espacio para incrementar el número de asientos disponibles.